El jueves 23 por la
tarde nos reunimos en el “Nido del Águila” para jugar un escenario de la campaña
aeronaval. Marcelo, Gerardo y Esteban comandaron los buques aliados mientras
Eduardo y Gabriel los alemanes.
Un convoy compuesto por 15 transportes de 3000 toneladas
cada uno rumbo a las islas británicas acompañados por 10 destructores, 2 clase
F y 8 clase G, fue interceptado por dos unidades de la Kriegsmarine actuando
como corsarios. El convoy llevaba una formación estándar con un perímetro
defensivo, cuando con las primeras luces del día divisaron a los corsarios
alemanes, ni más ni menos que el Graf
Spee y el Gneisenau 15 cañones de 280 mm entre los dos.
Al segundo turno se había hundido un transporte, pero desde
el fondo del convoy aparecieron dos escuadrillas de Swordfish, provenientes del
portaaviones Couragerous quien daba escolta cercana al convoy. Con estos refuerzos de aviones, Esteban
ordeno a Marcelo que lance sus 4 destructores
al ataque, mientras Gerardo con parte del resto preparaba una segunda oleada de
ataque y daba protección con humo a los transportes.
veloces atacantes, pero el Gneisenau cruzo su línea por detrás interponiéndose entre su más débil acompañante y los torpedos enemigos. En el acercamiento el Gallant fue hundido y el Foxhound y el Fury fueron dañados, pero estos igualmente completaron la maniobra y lanzaron todos sus torpedos contra el crucero de batalla que les daba la banda, un lanzamiento ideal, de los 8 torpedos, 5 impactaron y solo 3 infligieron daños.
Nuevamente los buques alemanes amagaron pero no se
retiraron, trataron de derribar los aviones sobrevivientes a la salida del
ataque, pero sin éxito, al igual que se empañaba la artillería contra los
destructores, que entre evasivas y humo ahora lanzaban su segunda ola de
ataque. Al ver acercarse los 4 destructores de Gerardo, finalmente los corsarios
rompieron contacto.
El saldo del encuentro fue un transporte y el Gallant
hundidos, los dos clase F dañados y 5 aviones derribados por parte británica,
los buques alemanes no sufrieron daños en las partes vitales pero con averías
en su casco, en especial el Spee con casi un 50% de daño.
Fue un juego muy divertido, ambos bandos jugaron para que
así sea, además de liquidar 2 litros de whisky y tres botellas de vino pasamos
un buen momento en la mesa de juegos.
Queda pendiente el encuentro en el Mar Rojo, que seguramente
lo haremos a la brevedad.
Daniel, para la A.A.W.
Buenísimas las fotos con el efecto de agua. De los modelos ya se ha dicho todo, son excelentes ¡felicitaciones Esteban!
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